viernes, 30 de julio de 2010

Se cumplen 80 años de la primera vuelta mundialista

Cuando los ecos del Mundial de Sudáfrica se van apagando lentamente, nosotros seguimos metidos en lo que es el torneo más importante del mundo, pero en este caso para recordar lo que fue la primera edición, ya que este viernes 30 de julio se cumple un nuevo aniversario de aquella histórica conquista de la selección uruguaya en nuestra capital.

A este campeonato Uruguay llegaba como el gran favorito a quedarse con el título, ya que dos años antes había conquistado por segunda vez consecutiva la medalla de oro en los Juegos Olímpicos, lo que aparte de otorgarle el rotulo de candidato le colocaba una presión importante a sus jugadores, que debían repetir ante su gente las grandes actuaciones internacionales que tuvieron fuera del país.

El torneo que en un principio iba a disputarse con un total de 16 equipos, solo tuvo 13 participantes y en su mayoría sudamericanos, debido a la renuncia de varios países europeos que por diversos motivos se negaron a jugar. Este hecho motivó que la selección uruguaya no defendiera el título 4 años mas tarde en Italia, tomándose revancha ante el desplante de los tanos.

Yendo directamente al aspecto deportivo, la celeste jugó 4 partidos saliendo victoriosa en todos ellos. Venció por el Grupo C a Perú (1-0) y Rumania (4-0), en semifinales a Yugoslavia (6-1), y en la final a la selección Argentina (4-2), en lo que fue una nueva edición del Clásico del Río de la Plata, que a esa altura ya había alcanzado una gran rivalidad.
Ese domingo 30 de julio ante 80 mil espectadores que se hicieron presentes en el Estadio Centenario, se reeditó la final olímpica de 1928 donde se repitieron la mayoría de los protagonistas, hecho que le daba a la selección argentina la posibilidad de tomarse revancha.

Como no se ponían de acuerdo con que pelota se iba a disputar el partido, el problema se resolvió en el sorteo con los capitanes, donde el que ganaba elegía el balón con que se jugaría la primera mitad. La moneda jugó a favor de los argentinos, que en los primeros 45 minutos sacaron ventaja de jugar con su pelota y se fueron al descanso ganando por 2 a 1, dando vuelta un marcador que había abierto Pablo Dorado para los uruguayos.

Luego de la arenga del gran capitán celeste José Nasazzi en el entretiempo, la selección liderada por el “Mariscal” salió a jugar los segundos 45 minutos donde pasó par arriba al combinado argentino, logrando dar vuelta el partido con goles de Pero Cea, Santos Iriarte y Héctor Castro, para finalizar el encuentro ganando por 4 tantos contra 2.

De esta manera, de la mano de figuras como Nasazzi, Cea, el “Manco” Castro, Lorenzo Fernández y Scarone, la selección uruguaya se convirtió en la primera en levantar la Copa Jules Rimet, hecho que 20 años después volvería a repetirse.

martes, 27 de julio de 2010

5 uruguayos buscan conquistar América

Esta semana se reanuda la Copa Libertadores, luego de haber postergado sus semifinales y finales como sucede cada 4 años, debido a la disputa de la Copa del Mundo.

Esa prolongada inactividad que duró más de 2 meses, conspiró contra la integración de los planteles, y algunos compatriotas no estuvieron ajenos a eso. El caso más claro es el del volante mundialista Álvaro Fernández, que finalizó su contrato con Universidad de Chile y se marchó al fútbol de Estados Unidos perdiéndose los partidos más importantes.


El otro uruguayo que llegó a semifinales y se bajó del torneo, es el ex entrenador de la selección Jorge Fossati, que renunció a la dirección técnica del Inter por diferencias con los dirigentes, aunque si las semifinales se hubiesen jugado una semana después de haber clasificado, seguramente se hubiese quedado.

Ante estas 2 bajas ahora son 5 los compatriotas que sueñan con alcanzar la gloria en el torneo más importante del continente, que por sexta vez consecutiva tendrá a un equipo brasilero disputando la final, ya que esto se viene repitiendo desde el 2005, donde San Pablo de la mano de Lugano se quedara con el título.


Por un lado tendremos 3 uruguayos en Universidad de Chile, que a partir del martes por la noche se medía con Chivas de Guadalajara en México. En este caso los nacidos en nuestro país son el defensa mundialista Mauricio Victorino, el delantero Juan Manuel Olivera y el entrenador Gerardo Pelusso, que por segundo año consecutivo colocó a su equipo entre los 4 mejores de América, luego de haberlo hecho con Nacional la pasada temporada.



En la otra llave semifinal, la que enfrenta a Internacional y San Pablo de Brasil, tendremos a los otros 2 uruguayos, que en este caso defienden al equipo de Porto Alegre. Los “charrúas” del Inter son el lateral derecho Bruno Silva y el defensa Gonzalo Sorondo, este último autor del gol que le dio el triunfo a su equipo frente a Estudiantes en el partido de ida por cuartos de final.

Desde aquí, obviamente, deseamos fervientemente que la Copa vaya para Chile o Porto Alegre, para que la gloria siga en manos de algún jugador uruguayo.

viernes, 23 de julio de 2010

Tabárez entre el dinero y la gloria

Después de la brillante actuación de Uruguay en la Copa del Mundo sudafricana, la AUF parece estar dispuesta a hacer el esfuerzo necesario para renovarle el contrato al Maestro Tabárez, quien ha manifestado estar interesado en continuar al frente de la selección, siempre y cuando se cumplan algunas condiciones que entiende fundamentales.

Por este motivo, el Maestro deberá analizar cuidadosamente la posibilidad de continuar, colocando en la balanza las ventajas y desventajas de seguir al frente del cargo que todo entrenador uruguayo quiere ocupar, pero que al mismo tiempo implica una gran responsabilidad.

Si se mira fríamente la situación, desde el punto de vista económico seguir en Uruguay no sería la mejor opción para Tabárez, teniendo en cuenta que ya ha recibido ofertas desde el exterior, como por ejemplo desde Arabia con cifras que superan ampliamente lo que percibía en nuestro país. La posibilidad de irse además, le permitiría al Maestro retirarse de la selección por la puerta grande, sin correr el riesgo de empañar su imagen con algún traspié a nivel deportivo.

Otra desventaja que seguramente maneje el entrenador y que sin dudas estará arriba de la mesa a la hora de negociar su continuidad, es el poco respeto que se le tuvo al proceso por parte de algunos dirigentes, ya que meses atrás, previo a la disputa del Mundial, su principal candidato a dirigir a la selección sub 20 fue vetado, y en su lugar se contrató a otro profesional sin consultarle previamente.
Sin embargo, hay cosas que sin dudas motivan al Maestro para seguir al frente de la selección, ya que desde el punto de vista deportivo tiene mucho para ganar, teniendo en cuenta que se acercan torneos muy importantes como la Copa América, donde podrá contar con un plantel conocido y muy competitivo, que ilusiona a todos con volver a reencontrarse con la gloria a nivel continental después de 16 años.

Ante este panorama, Tabárez deberá decidir entre priorizar lo económico y marcharse a dirigir al exterior, dejando en alto su imagen en el fútbol uruguayo, o quedarse al frente de la selección para intentar seguir escribiendo su nombre en la historia de un fútbol tan glorioso como el nuestro.

martes, 20 de julio de 2010

El glorioso Estadio Centenario cumplió sus 80 años


En la presente semana decidimos repasar la historia de uno de los estadios de mayor importancia para el mundo del fútbol, ya que el pasado 18 de julio el Centenario celebró sus 80 años de existencia, en los cuales fue partícipe de los torneos más importantes a nivel mundial.

La construcción del estadio llega tras la promesa por parte de la AUF hacia la FIFA, de la creación de un escenario capaz de albergar más de 100 mil espectadores, con el fin de convencer a las máximas autoridades del fútbol, para que fijaran a nuestro país como sede de la primera Copa del Mundo. Como era esperado, esta promesa sumada a los logros deportivos poco tiempo atrás en los Juegos Olímpicos, lograron que Uruguay organizara el primer Mundial de la historia, hecho que motivó que en 1983 la FIFA nombrara al Centenario “Monumento Histórico del Fútbol Mundial”.


De esta manera empezaron las obras, allá por febrero de 1930 bajo las órdenes del arquitecto Juan Scasso, diseñador de semejante estructura que hasta el día de hoy es elogiada por los expertos. Y en honor al creador del estadio, escaso era el tiempo que se tenía para realizar la construcción, ya que restaban apenas 6 meses para la inauguración del Mundial, que en un principio pensaba celebrar todos sus partidos en el césped del nuevo escenario.

Contra el pronóstico de muchos, las obras del Centenario llegaron a su fin en el mes de julio de 1930, aunque lamentablemente no se colmaron todas las expectativas, ya que la capacidad fue inferior a la planificada y no pudo utilizarse para la inauguración del Mundial el día 13, ya que el mismo aún no estaba en condiciones de ser usado. El duro trabajo realizado en triple turno, que incluía uno por la noche, se vio empañado por las intensas lluvias otoñales que retrasaron la construcción, por lo que debieron utilizarse braseros y estufas eléctricas para calentar el cemento y acelerar las obras.


Finalmente se inauguró el 18 de julio de 1930, exactamente 100 años después de la jura de nuestra constitución, hecho que le dio el nombre al nuevo estadio. Al igual que esta gran obra de arte, los nombres de sus tribunas tienen mucho que ver con la historia de nuestro país, en este caso con la historia deportiva. Las cabeceras conmemoran los lugares donde se obtuvieron las medallas de oro en los Juegos olímpicos, y las 2 restantes los torneos internacionales que supo conquistar Uruguay. En el centro de la tribuna Olímpica se decidió construir, como toque estético, “La Torre de los Homenajes”, en honor a los campeones de 1924 y 1928.

El primer encuentro oficial lo jugaron Uruguay y Perú en el marco del Grupo C de la Copa del Mundo, siendo victoria de la celeste por 1 a 0, comenzando así un largo y glorioso camino de la selección uruguaya, que supo ser campeona de América y del Mundo en nuestro máximo escenario deportivo.

Al día de hoy, tras sufrir varias remodelaciones que incluyen la suma de un tercer anillo en las tribunas Ámsterdam, Colombes y América, el Centenario puede albergar hasta 65 mil espectadores, siendo utilizado para muchos partidos a nivel local e internacional, vistiéndose de celeste cada vez que juega Uruguay.

lunes, 19 de julio de 2010

Bienvenidos al fútbol uruguayo


Se nos fue el Mundial de Sudáfrica y atrás quedaron todas las cosas que adornaron la Copa del Mundo, como los maravillosos estadios, la polémica Jabulani, las molestas vuvuzelas, los fixtures, las pencas, y en especial la pasión que unió a todo el pueblo uruguayo para alentar a la celeste.

Ahora debemos volver a nuestra dura realidad y mentalizarnos en el torneo local, un fútbol que de profesional solo tiene el nombre y que con el paso del tiempo los problemas económicos lo alejan cada vez más del primer mundo. Un fútbol cuya organización e infraestructura distan mucho de lo que pudimos apreciar en la Copa del Mundo, y que cada vez se desprende más rápido de sus jóvenes talentos, pero que sin embargo sigue despertando la misma pasión de siempre en cada uno de los hinchas.

Sin dudas costará ver los sábados por la mañana partidos como Rentistas-La Luz o Rocha-Juventud en campos de juego totalmente venidos a menos, cuando un mes atrás los sábados a la misma hora podíamos observar encuentros de la talla de un Argentina-Alemania o un Uruguay-Corea del Sur, pero como dice Kesman “es lo que hay valor”, por lo que deberemos volver a acostumbrarnos a lo nuestro, que por otra parte es lo que nos llevó a ser los cuartos de mundo.
Sin embargo, lamentablemente el hecho que Uruguay sea el cuarto del mundo como dicen los números, no significa que se tenga la cuarta mejor liga, ni que el nivel de nuestro campeonato solo sea superado por otros 3. Esa posición en el Mundial habla del nivel de nuestros jugadores, que en la mayoría de los casos hace rato emigraron al exterior potenciando otras ligas, dejando a nuestros equipos con escasas posibilidades de volver a triunfar a nivel internacional.

De todas maneras hay cosas positivas para resaltar acerca de lo que viviremos en nuestras canchas a partir de agosto, en comparación con lo que vimos en el Mundial sudafricano, ya que seguramente la pelota Penalty no se moverá como la Jabulani, y nuestros oídos podrán descansar de las molestas vuvuzelas.

jueves, 15 de julio de 2010

Hace 80 años comenzaba a escribirse la historia



Esta semana nos propusimos repasar el inicio de las Copas del Mundo, ya que el pasado martes 13 de julio se cumplió un nuevo aniversario del partido inaugural del Mundial de 1930, donde por otra parte se convirtió el primer gol mundialista en un escenario que hace décadas pasó a la historia.

Los equipos encargados de poner en marcha el torneo más importante del planeta, que en esa oportunidad se llevó a cabo en Montevideo, fueron nada más y nada menos que Francia y México, 2 rivales que supo enfrentar Uruguay en Sudáfrica buscando la clasificación a octavos de final.

El encuentro, que no pudo jugarse en el Estadio Centenario como estaba previsto, debido a que su construcción aún no había finalizado, debió disputarse en el estadio de la Estación Pocitos que en aquel momento pertenecía a Peñarol, donde el seleccionado europeo se impuso por 4 tantos contra 1.
Con el paso de los años el avance de la ciudad sepultó el campo de juego, dejando bajo las calles y los nuevos edificios una historia que hace unos años el arquitecto Enrique Benech se propuso desenterrar, lográndolo gracias al testimonio de un testigo de aquel encuentro, sumado a un minucioso trabajo de superposición de planos de aquella época y de la actualidad.

Durante mucho tiempo se sostuvo que la cancha estaba ubicada en la intersección de las calles Rivera y Soca extendida hacia el norte, pero la investigación de Benech demostró que esa teoría era errónea, encontrando además la ubicación exacta de los arcos y el circulo central, lo que le permitió posteriormente determinar con exactitud el lugar donde se convirtió el primer gol mundialista.
El mismo fue anotado por el delantero francés Lucien Laurent a los 19 minutos del primer tiempo, en el arco que hoy estaría ubicado sobre la calle Coronel Alegre, entre Charrúa y Silvestre Blanco, donde hoy en día solo queda una estructura que recuerda el legendario arco, al igual que un pequeño poste sobre la esquina de Coronel Alegre y Charrúa, lugar exacto donde se ubicaba la mitad de la cancha.

De esta manera gracias al trabajo del arquitecto Benech el fútbol recuperó el lugar físico donde se gritó el primer gol, y por si fuera poco se sabe exactamente donde se dio el puntapié inicial del torneo más apasionante del mundo.

martes, 13 de julio de 2010

Un goleador de ORO


En un Mundial que se encargó de romper muchas estadísticas, Diego Forlán no estuvo ajeno a eso y se convirtió en el primer jugador uruguayo en culminar entre los goleadores del torneo, y por si fuera poco trajo a nuestro país el primer Balón de Oro que premia al mejor futbolista de la Copa del Mundo, emparejando el historial entre Europa y Sudamérica en 4 trofeos por continente.

Si algo le faltaba a la carrera del delantero del Atlético de Madrid, luego de haber obtenido dos Botines de Oro en Europa y haber sido el héroe del equipo colchonero que conquistó la Europe League la pasada temporada, era ser distinguido como el mejor jugador de un Mundial formando parte de una selecta lista que integran futbolistas como Zidane, Ronaldo, Romario y el propio Maradona.

Y si algo le faltaba al fútbol uruguayo y en especial a la selección que ha sabido ganar absolutamente todo, era tener en sus filas a uno de los goleadores Mundialistas que a su vez fue el de más alto rendimiento del torneo, para demostrarle al mundo que nuestro fútbol no estaba muerto, y para dejar en claro que a pesar de las diferencias económicas existentes entre el continente europeo y el sudamericano, los mejores jugadores se siguen formando en nuestra tierra.

Por este motivo el premio no solo fue celebrado en Uruguay, sino en todos los países vecinos que a través de sus medios de comunicación, hicieron saber su felicidad por semejante distinción a un jugador que culminó el torneo no solo representando a la celeste, sino a todo un continente.

Seguramente la historia de Diego Forlán con la selección uruguaya no culmine acá, ya que con sus 5 goles en Sudáfrica alcanzó un total de 29 anotaciones con la camiseta celeste quedando a solo 2 del máximo goleador de Uruguay Héctor Scarone, cuando apenas supera los 31 años de edad restándole aún muchos partidos por jugar, por lo que es esperable que el mejor jugador del Mundial siga rompiendo records, y a la brevedad se convierta en el máximo anotador de la selección uruguaya.

Siguenos en Twitter