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martes, 1 de noviembre de 2011

Maradona está de fiesta

Quien es considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos en la jornada del domingo tuvo motivos para festejar, ya que llegó a los 51 años de vida en un momento que lo encuentra dentro del ambiente del fútbol, dirigiendo al Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos.
El "pelusa" dio sus primeros pasos en Argentinos Juniors debutando en primera división 10 días antes de cumplir 16 años, dándole comienzo a una carrera que no solo lo posicionó a él en un lugar privilegiado de la historia de este deporte, sino que también sirvió para hacer grande al fútbol argentino.
En el equipo que lo vio nacer Maradona jugó un total de 5 temporadas, donde a pesar de no haber ganado ningún título tuvo destacadas actuaciones, las cuales le permitieron terminar como el máximo anotador del torneo en 3 oportunidades y ser convocado a la selección argentina, con la cual con apenas 17 años estuvo a punto de disputar el Mundial de 1978, quedando afuera del plantel definitivo unos días antes que comenzara el certamen.
En 1981 luego de varias idas y vueltas donde los dos equipos más importantes del fútbol argentino se peleaban por su pase, Diego se marchó a Boca Juniors para jugar una temporada y media donde ganaría un título local. A mediados del año siguiente haría su debut en Copas del Mundo jugando un total de 5 encuentros, y aunque la actuación de Argentina no fue de las mejores, su gran performance que se sumó a las buenas campañas realizadas con el equipo xeneize le permitió dar el salto al fútbol europeo, firmando por 2 temporadas para el Barcelona.
Con el conjunto catalán no pudo conquistar la liga, aunque si ganó una Copa del Rey y una Supercopa de España antes de sufrir una fractura de tobillo que lo tuvo varios partidos afuera. Para la temporada 1985/85 cambió de club y de país, marchándose al Napoli de Italia donde sacaría a relucir toda su magia que a la postre lo convirtió en el mejor jugador del mundo, al menos del momento. Allí fue donde se vio al mejor Maradona, que a lo largo de ocho temporadas no paró de darle alegrías a todo el pueblo napolitano que hasta el día de hoy lo considera su máximo ídolo.
Paralelamente a su trayectoria en el futbol italiano Diego siguió defendiendo la camiseta argentina, teniendo la oportunidad en 1986 de disputar su segundo Mundial, donde definitivamente se convertiría en una leyenda de este deporte. Allí se puso el equipo al hombre y llevó a la albiceleste a ganar su segunda Copa del Mundo, luego de convertir goles claves en prácticamente todos los partidos. Además, tuvo un justo reconocimiento cuando le fuera entregado el premio al mejor jugador del torneo.
Luego de este campeonato, cuando seguía siendo considerado el mejor jugador del planeta, siguió jugando para el Napoli a quien llevó a ganar sus primeros títulos importantes que en 60 años de historia no había podido conseguir. Allí ganó dos Scudettos y una Copa UEFA, siendo esta última el primer y último título internacional que ha ganado el Napoli hasta el momento.
Un año más tarde de haber conquistado la UEFA le tocó tratar de defender el título mundial obtenido con Argentina en 1986, aunque en este caso la suerte no estuvo de su lado y pese a haber sido una de las figuras de su selección, no logró mantener la Copa del Mundo perdiendo en la final ante Alemania.
Al año siguiente sus problemas con las drogas comenzaron a salir a la luz, obligándolo a abandonar al conjunto italiano tras ser exigido a someterse a un tratamiento de rehabilitación por parte de la justicia argentina. Ese fue el punto inicial del debacle de su carrera, ya que posteriormente intentó regresar al ruedo defendiendo la camiseta del Sevilla, donde pasó sin pena ni gloria.
En 1993 volvió al fútbol argentino para ponerse la camiseta de Newell's Old Boys, a quien solo defendió en 5 partidos marchándose sin anotar goles, tras algunas diferencias que mantuvo con el nuevo entrenador del equipo. A fines de ese año, cuando la selección argentina tenía serias chances de quedar eliminada del Mundial de 1994, su entrenador le pidió que volviese para ayudar a evitar "tragedia", por lo que Diego volvió a vestir la albiceleste logrando que ésta dijera presente en Estados Unidos.
Sin embargo, en esa Copa del Mundo Maradona sufrió uno de los golpes más duros de su carrera, cuando el doping le volviera a dar positivo obligándolo a bajarse del torneo y a despedirse definitivamente de la selección argentina. Este problema parecía que lo retiraba de la práctica del fútbol, por lo que probó suerte oficiando de entrenador primero de Racing y luego de Mandiyú de Corrientes, realizando pobres campañas que lo llevaron a abandonar su nueva profesión.
En el segundo semestre de 1995 pudo volver a ponerse los cortos tras cumplir la sanción impuesta por FIFA, por lo que volvió a ponerse la camiseta de Boca hasta el día de su retiro, que se llevó a cabo dos años más tarde.
En la actualidad se encuentra dirigiendo técnicamente al Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos, luego de haber sido el entrenador de la selección argentina donde demostró que sus condiciones para esta profesión distan bastante de las que tuvo para jugar al fútbol, esas que lo llevaron a ser considerado por muchos el mejor jugador de todos los tiempos.

martes, 25 de octubre de 2011

El Rey Pelé cumple 71 años


El pasado domingo 23 de octubre Pelé, considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos, celebró un nuevo aniversario, por lo que decidimos repasar los hechos más importantes de su carrera que hoy lo tienen como una de las grandes leyendas de este deporte.

Su debut se dio con la camiseta del Santos a falta de pocos días para cumplir 16 años, club al que defendió durante casi toda su carrera (18 años). Esto fue en 1956, justo dos años antes que su nombre obtuviera fama a nivel mundial. Es que en 1958 cuando aún no llegaba a la mayoría de edad tuvo su debut oficial en Copas del Mundo, sorprendiendo a todo el planeta al convertirse en la figura de un Brasil que por primera vez se quedaba con el título. Allí además de ser la estrella del equipo brasileño fue su goleador, marcando un total de seis goles de los cuales dos fueron en la final.
Siendo todavía muy joven Pelé ya era una estrella del futbol mundial, y ya entrada la década del 60 pudo llevar al Santos a los primeros planos del futbol continental e intercontinental. En 1962 lo sufrió Peñarol, que en la final de la Copa libertadores terminó cayendo en el partido de desempate, mientras que un año más tarde la víctima fue Boca Juniors, que tuvo que ver como el equipo brasileño lograba su segundo título en forma consecutiva. En ambos años el Santos además pudo quedarse con la Copa Intercontinental venciendo al Benfica y al Milan, convirtiéndose en el mejor equipo del mundo del momento.
En forma paralela a su carrera clubista, "O Rei" volvió a ser convocado por su selección para disputar una Copa del Mundo, esta vez la organizada en Chile en 1962. En este caso la suerte no estuvo de su lado al menos en el plano individual, ya que pese a que Brasil volvió a salir campeón el pudo disputar únicamente los dos primeros partidos, debido a que una lesión muscular le impidió continuar en el torneo.
Tras un Mundial para el olvido en 1966, donde su selección no pudo defender el título quedando eliminada en primera fase, Pelé volvió a brillar con la verdeamarelha en la Copa del Mundo de México en 1970, donde tras marcar 4 goles de los cuales uno fue anotado en la final, volvería a consagrarse campeón con un Brasil que ya se convertía en el equipo más ganador de todos los tiempos.
Mientras tanto el mejor jugador de la historia del futbol brasileño seguía defendiendo exitosamente la camiseta del Santos, con quien conquistaría además de numerosos títulos locales la Recopa Intercontinental en 1968, torneo que únicamente disputaban los equipos que alguna vez habían ganado el certamen más importante a nivel de clubes. Un año más tarde fue protagonista de otro hecho histórico, cuando en un partido ante Vasco da Gama marcaba su gol número 1.000, convirtiéndose en el primer jugador de la historia en superar esa cifra.

Cuando parecía que la temporada de 1974 sería la última de su carrera tras anunciar su retiro, Pelé sorprendió a todos un año más tarde fichando por el Cosmus de Estados Unidos, equipo que invertía cifras millonarias tratando de potenciar una liga prácticamente desconocida. Allí estiró su carrera por tres temporadas más, hasta que en 1977 tras conseguir su último título le puso punto final a su trayectoria, que hasta el día de hoy lo hace ser considerado como el mejor futbolista de todos los tiempos, al menos por gran parte del ambiente futbolístico.

jueves, 24 de junio de 2010

Masacre en la puerta 12

La historia que recordamos esta semana, tiene que ver con la tarde más trágica que alguna vez vivió el fútbol argentino, donde perdieron la vida 71 simpatizantes de Boca Juniors a la salida de un superclásico disputado en el Estadio Monumental.

El 23 de junio de 1968 se suponía que sería un domingo de fiesta para los amantes del fútbol, ya que se enfrentaban los clubes argentinos de mayor rivalidad del país. Sin embargo sucedió todo lo contrario, el aburrido empate a cero pasó a ser una simple anécdota luego que se desatara una tragedia en la puerta por la cual se disponían a salir los hinchas visitantes.


42 años después aún no se sabe exactamente que fue lo que generó la avalancha humana en la escalera, que amontonó gente en la puerta impidiendo la salida del público. A raíz de este acontecimiento 71 personas perdieron la vida, algunos por los golpes y otros por asfixia.

Con el paso de los años se tejieron muchas versiones en torno a lo sucedido, pero la más certera según los medios de la vecina orilla es la que involucra a la Policía y a los “barras” de Boca. Lo cierto es que la hinchada xeneize cantó la marcha peronista (a solo meses de haber comenzado un nuevo período dictatorial) en medio del partido y generó algunos disturbios, lo que provocó la ira de las fuerzas policiales que fuera del estadio aguardaron la salida de la barra brava para detener a los violentos.
Aparentemente cuando los primeros hinchas en salir se percataron de las intenciones de los uniformados, intentaron regresar a la tribuna por las oscuras escaleras que los llevaron a la calle, chocando con la gente que con poca visión intentaba abandonar el estadio. Esto habría provocado la superpoblación en las escaleras y el tapón en la puerta que impidió la salida del público.

En las fotos registradas en aquella época pueden observarse las manchas de sangre que quedaron en las escaleras, y los cuerpos sin vida acumulados en la calle, lo que habla a las claras de la magnitud de la peor tragedia vivida por el fútbol argentino.


La investigación que se realizó (muy superficial para muchos) no arrojó culpables, y hoy en día solo queda una placa colocada hace un par de años en la puerta 12 del Monumental, que recuerda a las victimas de aquel incidente conocido en la vecina orilla como “La masacre en la puerta 12”.

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