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miércoles, 11 de enero de 2012

Se cumplen 31 años del Mundialito

El 10 de enero de 1981 Uruguay conquistaba en nuestro país un torneo inédito, que convocaba a todos los países que alguna supieron consagrarse campeones del mundo con excepción de Inglaterra, cuyo lugar fue ocupado por Holanda que en los dos mundiales anteriores se había quedado con el segundo puesto.
El certamen se llevó a cabo íntegramente en Montevideo, donde el Estadio Centenario fue sede de las dos series que reunían a los equipos más importantes del mundo. El mismo comenzó el 30 de diciembre de 1980, cuando la selección local enfrentara a la holandesa ganando el partido por dos goles contra cero, comenzando así el camino que culminaría con la copa en las vitrinas de la AUF.
En los primeros días de enero llegó el turno de enfrentar al combinado italiano, que un año y medio más tarde conquistaría la Copa del Mundo organizada por España. En ese partido los dirigidos por Máspoli lograron asegurar la clasificación tras volver a ganar por el mismo marcador, contando nuevamente con una anotación de Victorino que finalmente quedaría en lo más alto de la tabla de goleadores.
Mientras tanto, en la otra serie conformada por Brasil, Argentina y Alemania, la clasificación a la final la obtendría la selección verdeamarelha gracias a la diferencia de goles, ya que igualó en puntos con el equipo que venía de ser campeón del mundo en 1978. El grupo lo abrió la selección argentina, quien venciera a los europeos por la mínima diferencia. Posteriormente los sudamericanos se enfrentaron igualando en un tanto por bando, cerrando la serie brasileños y alemanes en un partido que culminó con goleada para los norteños por 4 a 1.
De esta manera Uruguay y Brasil volverían a verse las caras en una final, donde en lo previo mucho se habló de una posibilidad de revancha para los brasileños con respecto a lo sucedido en Maracaná 30 años antes. Sin embargo eso no sucedería, ya que el equipo local no desaprovecharía la oportunidad de volver a conquistar un título mundial en el mítico Centenario, tal como lo había hecho 50 años antes en la Copa del Mundo de 1930.
El estadio lució repleto como en las anteriores presentaciones de Uruguay, y el partido estuvo parejo hasta que a falta de 10 minutos para el final apareció el goleador Victorino para anotar su tercera conquista en el torneo y darle la victoria a la celeste, que en ese momento se ponía 2 a 1 en el marcador. El resultado finalmente no cambiaría y la selección uruguaya se quedaría con un torneo inédito que hasta el día de hoy no ha vuelto a disputarse.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Medio siglo para el Enzo

El máximo referente de la selección uruguaya de la década del 90, Enzo Francescoli, festejó el pasado sábado 12 de noviembre sus 50 años de vida, por lo que decidimos repasar su trayectoria que lo llevó a convertirse en el último gran ídolo de River Plate de Argentina, y a ganarse un lugar en la historia de la camiseta uruguaya.
El Príncipe comenzó su carrera en 1978 en el Montevideo Wanderers, donde jugaría 5 temporadas siendo éstas las únicas que jugó en Uruguay, ya que nunca pudo cumplir su sueño de retirarse en Peñarol. En ese período fue convocado a la selección juvenil que se consagraría campeona de América en 1981, donde el Enzo fuera distinguido como el mejor jugador del torneo tras haber culminado en lo más alto de la tabla de goleadores.


Este hecho sumado a las muy buenas actuaciones en Wanderers motivó que fuera comprado por River en 1983, donde comenzaría a destacarse a nivel internacional logrando ser citado a la selección mayor que disputó la Copa América de ese año, donde Francescoli tras jugar 4 partidos y marcar un gol se consagraría campeón por primera vez en primera división.
En el quipo millonario seguiría jugando hasta 1986, año en que lograría ganar el campeonato local y ser goleador del mismo antes de partir a Francia, donde estaría casi 4 temporadas. En primera instancia defendió los colores del Racing, club en el que permanecería hasta el termino del año 1989 sin obtener grandes éxitos, salvo por el período donde jugó por la selección uruguaya que le permitió consagrarse nuevamente campeón de América en 1987.
El año 1990 lo jugó íntegramente para el Olympique de Marsella, donde además de ganar la liga francesa tuvo grandes actuaciones que le valieron para ser nombrado "Mejor Futbolista extranjero en Francia", y para convertirse en ídolo nada menos que de Zidane. Al término del año cambio de equipo y de país, ya que se marchó a Italia para ponerse la camiseta del Cagliari. En este club estuvo hasta 1993, y tras no cosechar ningún logro importante se fue a jugar una temporada al Torino, para definitivamente pegar la vuelta a Argentina y jugar sus últimos años en River Plate.
Su regreso al equipo millonario estuvo acompañado de grandes éxitos, los cuales comenzaron a registrarse en el primer campeonato donde además de consagrarse campeón, Enzo logró ser el goleador del torneo. Al año siguiente (en 1995) volvería a vestir la camiseta de la selección uruguaya, con la cual ganaría su tercera Copa América, en este caso portando la cinta de capitán.
Un año más tarde volvería a ser noticia a nivel internacional, ya que siendo el capitán de River Plate lideró a su equipo para ganar su segunda Copa Libertadores, hecho que hasta el momento no ha podido repetirse. En 1997 jugaría su última temporada, donde tras ganar los dos torneos locales y la Supercopa Sudamericana le pondría punto final a su carrera, que hoy lo tiene como uno de los ídolos más grandes de la historia del equipo millonario, y el máximo referente de la selección uruguaya de la década del 90.

martes, 1 de noviembre de 2011

Maradona está de fiesta

Quien es considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos en la jornada del domingo tuvo motivos para festejar, ya que llegó a los 51 años de vida en un momento que lo encuentra dentro del ambiente del fútbol, dirigiendo al Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos.
El "pelusa" dio sus primeros pasos en Argentinos Juniors debutando en primera división 10 días antes de cumplir 16 años, dándole comienzo a una carrera que no solo lo posicionó a él en un lugar privilegiado de la historia de este deporte, sino que también sirvió para hacer grande al fútbol argentino.
En el equipo que lo vio nacer Maradona jugó un total de 5 temporadas, donde a pesar de no haber ganado ningún título tuvo destacadas actuaciones, las cuales le permitieron terminar como el máximo anotador del torneo en 3 oportunidades y ser convocado a la selección argentina, con la cual con apenas 17 años estuvo a punto de disputar el Mundial de 1978, quedando afuera del plantel definitivo unos días antes que comenzara el certamen.
En 1981 luego de varias idas y vueltas donde los dos equipos más importantes del fútbol argentino se peleaban por su pase, Diego se marchó a Boca Juniors para jugar una temporada y media donde ganaría un título local. A mediados del año siguiente haría su debut en Copas del Mundo jugando un total de 5 encuentros, y aunque la actuación de Argentina no fue de las mejores, su gran performance que se sumó a las buenas campañas realizadas con el equipo xeneize le permitió dar el salto al fútbol europeo, firmando por 2 temporadas para el Barcelona.
Con el conjunto catalán no pudo conquistar la liga, aunque si ganó una Copa del Rey y una Supercopa de España antes de sufrir una fractura de tobillo que lo tuvo varios partidos afuera. Para la temporada 1985/85 cambió de club y de país, marchándose al Napoli de Italia donde sacaría a relucir toda su magia que a la postre lo convirtió en el mejor jugador del mundo, al menos del momento. Allí fue donde se vio al mejor Maradona, que a lo largo de ocho temporadas no paró de darle alegrías a todo el pueblo napolitano que hasta el día de hoy lo considera su máximo ídolo.
Paralelamente a su trayectoria en el futbol italiano Diego siguió defendiendo la camiseta argentina, teniendo la oportunidad en 1986 de disputar su segundo Mundial, donde definitivamente se convertiría en una leyenda de este deporte. Allí se puso el equipo al hombre y llevó a la albiceleste a ganar su segunda Copa del Mundo, luego de convertir goles claves en prácticamente todos los partidos. Además, tuvo un justo reconocimiento cuando le fuera entregado el premio al mejor jugador del torneo.
Luego de este campeonato, cuando seguía siendo considerado el mejor jugador del planeta, siguió jugando para el Napoli a quien llevó a ganar sus primeros títulos importantes que en 60 años de historia no había podido conseguir. Allí ganó dos Scudettos y una Copa UEFA, siendo esta última el primer y último título internacional que ha ganado el Napoli hasta el momento.
Un año más tarde de haber conquistado la UEFA le tocó tratar de defender el título mundial obtenido con Argentina en 1986, aunque en este caso la suerte no estuvo de su lado y pese a haber sido una de las figuras de su selección, no logró mantener la Copa del Mundo perdiendo en la final ante Alemania.
Al año siguiente sus problemas con las drogas comenzaron a salir a la luz, obligándolo a abandonar al conjunto italiano tras ser exigido a someterse a un tratamiento de rehabilitación por parte de la justicia argentina. Ese fue el punto inicial del debacle de su carrera, ya que posteriormente intentó regresar al ruedo defendiendo la camiseta del Sevilla, donde pasó sin pena ni gloria.
En 1993 volvió al fútbol argentino para ponerse la camiseta de Newell's Old Boys, a quien solo defendió en 5 partidos marchándose sin anotar goles, tras algunas diferencias que mantuvo con el nuevo entrenador del equipo. A fines de ese año, cuando la selección argentina tenía serias chances de quedar eliminada del Mundial de 1994, su entrenador le pidió que volviese para ayudar a evitar "tragedia", por lo que Diego volvió a vestir la albiceleste logrando que ésta dijera presente en Estados Unidos.
Sin embargo, en esa Copa del Mundo Maradona sufrió uno de los golpes más duros de su carrera, cuando el doping le volviera a dar positivo obligándolo a bajarse del torneo y a despedirse definitivamente de la selección argentina. Este problema parecía que lo retiraba de la práctica del fútbol, por lo que probó suerte oficiando de entrenador primero de Racing y luego de Mandiyú de Corrientes, realizando pobres campañas que lo llevaron a abandonar su nueva profesión.
En el segundo semestre de 1995 pudo volver a ponerse los cortos tras cumplir la sanción impuesta por FIFA, por lo que volvió a ponerse la camiseta de Boca hasta el día de su retiro, que se llevó a cabo dos años más tarde.
En la actualidad se encuentra dirigiendo técnicamente al Al Wasl de Emiratos Árabes Unidos, luego de haber sido el entrenador de la selección argentina donde demostró que sus condiciones para esta profesión distan bastante de las que tuvo para jugar al fútbol, esas que lo llevaron a ser considerado por muchos el mejor jugador de todos los tiempos.

lunes, 17 de octubre de 2011

Dos grandes de tiempos diferentes

Hace pocos días en el marco de las eliminatorias Diego Forlán superó el record de Héctor Scarone, convirtiéndose el máximo goleador histórico de la selección uruguaya de fútbol con 32 goles, lo que no significa que haya logrado empañar la inmensa figura del Mago.
En tiempos totalmente diferentes, ambos lograron hacer historia con la camiseta celeste, no solo por la cantidad de goles convertidos sino porque gracias a ellos Uruguay pudo lograr cosas importantes, ganando un prestigio único a nivel mundial.
Al tratarse de épocas distintas, los goles anotados por cada uno de estos dos fenómenos obviamente también tuvieron connotaciones diferentes, ya que fueron convertidos en distintos certámenes.  
Los goles del Mago Scarone
El ex delantero de Nacional defendió la camiseta de la selección durante 14 años, donde apenas pudo disputar un Mundial ya que estos comenzaron sobre el final de su carrera. Allí (1930) Scarone pudo anotar un solo gol (el último con la selección uruguaya), que se sumó a los convertidos en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928, que fueron claves para las conquistas de las medallas de oro.
En París el Mago convirtió 4 goles, teniendo un promedio de un tanto por partido, mientras que 4 años más tarde en Ámsterdam culminó el torneo con 3 anotaciones, destacándose la que marcó en la final ante Argentina que terminó dándole el título a Uruguay.
Por otra parte, Scarone también tuvo una destacada actuación en las distintas Copas Américas que disputó, donde marcó un total de 13 goles en los 18 partidos donde estuvo presente, los cuales fueron importantes para que Uruguay obtuviera cuatro títulos. Los otros 10 goles fueron anotados en dos copas rioplatenses ya desaparecidas, que le otorgan al ex goleador de Nacional un Promedio de 0,60 goles por partido con la camiseta celeste.
Los goles de Forlán
El actual jugador del Inter comenzó su carrera con la selección uruguaya en marzo de 2002, donde convirtió su primer gol en un amistoso ante Arabia. Si bien ha estado menos años que Scarone vistiendo la celeste, actualmente es el jugador que más partidos ha jugado con Uruguay, totalizando 84 presencias.
Jugó dos Mundiales convirtiendo 6 goles, 5 de los cuales fueron anotados en la última edición donde fue considerado el mejor jugador del certamen. Por Copas Américas lleva un total de 6 conquistas, comenzando en el 2004 y finalizando en 2011, donde pudo conseguir su primer y único título con la selección hasta el momento. 
Diego también fue muy importante en las eliminatorias para las diferentes Copas del Mundo, donde lleva un total de 14 conquistas, al tiempo que los otros 6 goles fueron anotados en distintos partidos amistosos, registrando un promedio actual de 0,38 goles por partido.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Se cumplen 87 años del primer Gol Olímpico

Esta semana se cumple un nuevo aniversario del primer gol convertido desde un tiro de esquina, convertido por el delantero argentino Cesáreo Onzari, nada menos que ante la selección uruguaya de fútbol que meses antes había obtenido la medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de París.



El hecho sucedió el 2 de octubre de 1924 en el marco de un partido amistoso disputado en la República Argentina, donde los clásicos rivales jugaron la revancha del encuentro llevado a cabo en Montevideo unos días atrás. El partido de ida culminó con empate a 1 el 21 de septiembre, mientras que una semana más tarde estaba previsto que se jugara el encuentro de vuelta.

Sin embargo, a pocos minutos de iniciado el juego en la cancha de Sportivo Barracas, el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino debió suspender el parido debido a la gran presencia de público sobre el borde de la línea lateral.



Por este motivo el encuentro se llevó a cabo unos días más tarde en el mismo escenario, donde se colocó un alambrado de un metro y medio de alto para evitar que los aficionados invadieran el campo de juego, al cual se lo denominó "alambrado olímpico" debido a que uno de los equipos protagonistas era el reciente campeón de dicho certamen.

Finalmente pudo disputarse una nueva edición del clásico del Río de la Plata ante más de 40 mil espectadores, donde a los 15 minutos se daría un hecho histórico, cuando el puntero izquierdo de Huracán Cesáreo Onzari convirtiera un gol directo tras sacar un tiro de esquina, que fue denominado "Gol Olímpico" por haber sido convertido ante el equipo uruguayo.

Este fue el primer tanto convertido de esta forma, ya que apenas unos meses antes se había modificado el reglamento validando este tipo de conquistas. Por este motivo a partir de ese momento a todos los goles realizados de esta forma se los denomina de la misma manera.



El partido continuó, y a los 29 minutos del primer tiempo el vasco Cea lograría igualar el partido, aunque a pocos minutos de iniciada la segunda parte el equipo local lograría desnivelar el marcador para ganar el encuentro por 2 tantos contra 1, que finalizó antes de lo debido a que la selección uruguaya se retiró del campo de juego ante una lluvia de proyectiles por parte de los aficionados argentinos.

Estas agresiones derivaron en otro hecho anecdótico, ya que Héctor Scarone (máximo goleador histórico de Uruguay) le pegó una patada a un policía, lo que motivó que fuera detenido y trasladado a una comisaría.

miércoles, 6 de julio de 2011

Don Alfredo cumplió 85 años

El pasado lunes 4 de julio el ex delantero argentino Alfredo Di Stéfano celebró un nuevo aniversario, motivo por el cual decidimos repasar los hitos más importantes de su carrera, que lo llevaron a ser considerado por la FIFA como uno de los mejores 5 futbolistas del siglo XX.


Don Alfredo defendió un total de cinco equipos a lo largo de su carrera que duró 22 temporadas, comenzando en River Plate en el año 1945. Tras un breve pasaje por Huracán con el objetivo de ganar experiencia, volvió a colocarse la banda roja para jugar otras tres temporadas, ganando dos campeonatos.

En 1949 Di Stéfano dejó el país para marcharse al fútbol colombiano, donde defendió al Millonarios de aquel país a lo largo de cuatro años, ganando un total de tres títulos locales. A mediados de 1953 cruzó el Atlántico para ponerse la camiseta del Real Madrid, donde escribiría las mejores páginas de la historia del conjunto merengue.

Con el equipo español, donde estuvo 11 temporadas, don Alfredo lograría ganar un total de ocho ligas locales, cinco Ligas de Campeones y una Intercontinental, venciendo en esta última a Peñarol en 1960. A lo largo de esos años además, llegó a ser el máximo anotador del certamen español en cinco oportunidades, hecho que le valió para estar en la cima de la tabla histórica de goleadores durante mucho tiempo. En los años 1957 y 1959, fue distinguido con el Balón de Oro tras ser considerado el mejor jugador de Europa.

Paralelamente a su carrera clubista, Di Stéfano también disputaba torneos internacionales a nivel de selecciones, llegando a vestir la camiseta de tres países diferentes. En primera instancia jugó por el combinado de su país natal, Argentina, con quien supo ganar la Copa América de 1947. En la siguiente edición, la de 1949, Alfredo volvió a estar presente aunque con el uniforme de Colombia, siendo ese el único año que defendió al país cafetero.

Ocho años más tarde, ya con la nacionalidad española en su poder, Di Stéfano también pasó a ser jugador de la selección de la madre patria, donde si bien fue muy importante logrando aportar un total de 23 goles, no pudo conseguir ningún título en ninguno de los torneos que disputó.

A los 38 años de edad, ya retirado de todas las selecciones nacionales, don Alfredo dejó el Real Madrid para marcharse al Espanyol de Barcelona, donde al término de dos temporadas le pondría fin a su carrera como futbolista, cerrando la misma con un total de 510 goles y una enorme cantidad de títulos.

Posteriormente fue entrenador de distintos equipos del mundo, aunque sin tener demasiado éxito. En la actualidad se encuentra trabajando en el club que le dio la mayor cantidad de alegrías, donde en diciembre del año 2000 fue nombrado “Presidente Honorario”, como motivo de homenaje a uno de los más grandes futbolistas no solo de la historia del Madrid, sino del fútbol mundial.

martes, 28 de junio de 2011

Hace 17 años mataban a Escobar

Esta semana se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del futbolista colombiano Andrés Escobar, quien murió abatido a tiros por algunos compatriotas que no le perdonaron un autogol convertido en el Mundial de Estados Unidos.

Andrés jugaba en la posición de zaguero central y tuvo la posibilidad de debutar en primera división en 1987 a los 20 años de edad, defendiendo los colores del Atlético Nacional de Medellín, que en definitiva sería el único club que defendería en su corta carrera deportiva.

Muy temprano comenzó a destacarse gracias a su gran talento, que lo llevó a ser convocado a la selección colombia apenas un año después de su debut, donde comenzó con el pie derecho anotando un gol ante Inglaterra en el mítico estadio Wembley, que a la postre significó el empate y que hasta el día de hoy se mantiene como el único gol de Colombia anotado en el país británico.


En 1989 Escobar logró salir campeón de la Copa Libertadores con el Atlético Nacional, siendo este un hecho histórico ya que fue la primera vez que un equipo colombiano ganaba este certamen. Un año más tarde ganó la copa Interamericana, en un momento donde su rendimiento seguía creciendo y se transformaba en titular indiscutible tanto de su club como de la selección.

En 1990 formó parte del plantel colombiano que disputó el Mundial de Italia, que en ese momento era el segundo de la historia del país cafetero. En el mismo Escobar fue titular y logró junto a su equipo avanzar a octavos de final, aunque su selección fue eliminada en octavos de final ante Camerún. Hasta el día de hoy esa fue la mejor actuación de Colombia en una Copa del Mundo.

Cuatro años mas tarde Andrés tendría revancha siendo convocado nuevamente a su selección nacional, en ese caso para participar en el Mundial de Estados Unidos, donde para desgracia suya cometió un error que para algunos aficionados cafeteros resultó imperdonable.
Escobar partió al país norteamericano con 27 años y toda la ilusión a cuestas que le había generado la gran preparación de su selección, ya que en las eliminatorias había realizado una gran campaña registrando incluso una goleada histórica, tras vencer 5 a 0 al combinado argentino en el Monumental.

En la Copa del Mundo Colombia integró el Grupo A junto la selección local, Rumania y Suiza, quedando eliminada en la primera fase. En el segundo partido, ante Estados Unidos, Escobar convirtió un gol en su propio arco, que significaría el primero de los dos goles anotados por el conjunto norteamericano que terminó ganando el partido. Esa derrota provocó la pronta eliminación de su selección.
Este error no pasó desapercibido para algunos fanáticos colombianos, y el 2 de julio cuando el zaguero salía de una discoteca fue increpado por algunos individuos que le echaron en cara el error. Cuando Escobar intentó hacerse respetar, uno de ellos sacó un arma de fuego y le efectuó seis disparos que terminaron costándole la vida.

sábado, 9 de abril de 2011

El día que el “chueco” Perdomo hizo temblar La Pata



El pasado martes 5 de abril se cumplieron 19 años de aquel gol histórico convertido por nuestro compatriota José Batlle Perdomo, que no solo sirvió para que Gimnasia se quedara con una nueva edición del clásico platense, sino también para quedar en la memoria de toda su parcialidad que provocó un hecho pocas veces visto.
El encuentro se disputó en el viejo estadio de Estudiantes y fue válido por la séptima fecha del Torneo Clausura de 1992, ante un marco de público acorde a este tipo de partidos que suele paralizar la cuidad de La Plata.

Corría el minuto 9 del segundo tiempo y el encuentro seguía igualado, hasta que el equipo visitante tuvo un tiro libre a favor cerca del área, que el ex jugador de Peñarol supo aprovechar muy bien. Desde 35 metros el “chueco” envió la pelota por encima de la barrera y la metió en el ángulo, desatando un festejo pocas veces visto por parte de la hinchada de Gimnasia.


En el instante en que la pelota tocaba la red se desencadenó un grito único en la popular  visitante, donde los hinchas comenzaron a dar saltos de alegría, cuyas vibraciones fueron registradas en el sismógrafo del departamento de Sismología e Información Meteorológica del Observatorio Astronómico La Plata, como si se hubiera producido un terremoto de más de 6 grados en la escala Richter.



Este hecho histórico tuvo una gran repercusión a nivel internacional, y el tape del gol con su respectiva banda sonora llegó a manos de la cadena de noticias norteamericana CNN, que ilustró con imagen y sonido como un gol y una hinchada de fútbol pueden dejar registrado un movimiento sísmico.


Los años pasaron pero el recuerdo de aquel momento sigue intacto en la memoria del responsable de aquel hecho histórico, “El encargado de esos tiros libres era Odriozola. Pero ese día le pedí la bola. Cuando vi que la pelota entraba al arco, sentí que la hinchada pegaba un grito impresionante. Saltaron todos juntos. Miré a la tribuna y vi que se venía abajo. Se me pone la piel de gallina cuando lo recuerdo”, relata el “chueco”, a quien desde ese momento en La Plata se lo conoce como “Terremoto” Perdomo.

jueves, 24 de marzo de 2011

Hace 50 años nacía Lothar Matthäus

El mejor jugador del Mundial de 1990 cumplió medio siglo de vida el pasado lunes 21 de marzo, por lo que decidimos repasar su exitosa trayectoria que lo llevó a convertirse en uno de los máximos referentes de la gloriosa historia del fútbol alemán.

Matthäus comenzó su carrera en el Borussia Mönchengladbach de su país debutando en la Bundesliga a los 18 años de edad, y si bien defendió a grandes clubes del viejo continente como el Bayern Munich en 2 oportunidades (con quien ganó 7 ligas y una Copa UEFA) y el Inter de Milán (ganó un Scudetto y una Copa UEFA), lo más destacado de su trayectoria se vio cuando vistió la casaca de la selección alemana, con la cual se metió en la historia de los mundiales batiendo varios records que hasta el día de hoy se mantienen vigentes.

A los 19 años tuvo su primera presentación oficial con el combinado alemán en la Eurocopa de 1980, donde conseguiría su primer título internacional con la selección germana tras derrotar a Bélgica en la final. 2 años más tarde disputó su primer Mundial en España, donde tras una gran campaña su selección debió conformarse con el segundo puesto tras caer en la final ante Italia.

En el Mundial de México 86, ya afianzado en el equipo titular, Matthäus fue un jugador muy importante para que su selección llegara a disputar una nueva final, donde lamentablemente para sus intereses se topó con la Argentina de Maradona, que le quitó la posibilidad de ganar su tercera Copa del mundo.

Sin embargo, en un claro ejemplo de que el fútbol da revancha, 4 años mas tarde en el Mundial de Italia y con la cinta de capitán puesta, Lothar iba a poder desquitarse de lo sucedido en México ante la albiceleste, derrotándola en lo que fue su tercera final en forma consecutiva, para definitivamente poder darle a Alemania su tercera Copa del Mundo que hasta el momento es la última que ha podido ganar.


A partir de ahí, su presencia en Copas del Mundo solo le sirvió para romper algunos records, ya que la selección alemana no logró sobresalir en ninguno de los 2 Mundiales que tuvieron a Matthäus en cancha.
Al disputar los certámenes organizados por Estados Unidos y Francia en 1994 y 1998 respectivamente, Lothar se convirtió en el jugador que más Mundiales ha jugado llegando a un total de 5, mientras que también pasó a ser el futbolista con más partidos disputados sumando 25 encuentros entre 1982 y 1998.

En el año 2000 decidió colgar sus botines para transformarse en entrenador, donde hasta el momento no ha tenido la oportunidad de dirigir grandes equipos. En la actualidad se encuentra al frente de la selección de Bulgaria a la cual intenta clasificar a la próxima Eurocopa, lo que le permitiría dar el salto a un equipo que esté mas acorde a lo que fue su trayectoria como jugador.

jueves, 17 de marzo de 2011

Hace 67 años nacía “La Bruja” Verón



Este jueves 17 de marzo uno de los protagonistas de la etapa más gloriosa de Estudiantes de la Plata está cumpliendo años, por lo que decidimos homenajearlo repasando lo que fue su exitosa trayectoria a nivel local e internacional, que años más tarde repetiría su hijo quien logró apoderarse del popular apodo por el que era conocido su padre Juan Ramón Verón.

La Bruja, que fue un delantero de gran capacidad goleadora, comenzó su carrera en el “Pincha” debutando en Primera División en 1962, permaneciendo en el club por 10 años antes de marcharse al fútbol europeo. En esa década disputó varias ediciones de la Copa Libertadores, protagonizando varias “batallas” coperas ante los equipos grandes de nuestro país, cuando el club argentino era uno de los principales animadores de nuestro principal torneo internacional.


Con la camiseta de Estudiantes Verón ganó 3 Copas Libertadores, siendo un jugador muy importante en la obtención de todas ellas, sobre todo en la primera ganada en 1968 cuando anotó 2 goles en las finales ante el Palmeiras. En las otras dos finales su equipo primero venció a Nacional y un año más tarde a Peñarol, hasta que Estudiantes se topó nuevamente con los tricolores que le impidieron la obtención del tetra-campeonato en la edición de 1971.

En la Intercontinental de 1968 la Bruja volvió a ser la figura del “Pincha”, anotando el único gol de su equipo en el mítico Old Trafford, con el que Estudiantes empató con el Manchester United y se consagró campeón, ya que había ganado el partido de ida disputado en La Plata. Ese gol fue el más importante de la historia del club argentino, ya que fue el que le permitió consagrarse como el mejor equipo del mundo por primera y única vez en sus 105 años de vida.



Todos estos logros no pasaron desapercibidos ni para los hinchas de Estudiantes que hasta el día de hoy lo idolatran, ni para la Confederación Sudamericana de Fútbol, que el año pasado decidió homenajearlo entregándole la “Orden del Mérito”, en reconocimiento a su destacada trayectoria en el fútbol de nuestro continente.

En 1972 se marchó al Panathinaikos de Grecia, donde estuvo 3 temporadas para después volver a nuestro continente y defender al Junior y al Deportivo Cúcuta de Colombia, donde obtuvo un campeonato local con el conjunto de Barranquilla, que fue el primero de la historia de dicha institución.


Posteriormente, en 1980 regresó al fútbol argentino para jugar su última temporada en Estudiantes de La Plata, y ponerle fin a una carrera que escribió las páginas más gloriosas del equipo “Pincharrata”.

sábado, 5 de marzo de 2011

A 7 años de la muerte de Walter Gómez


Este viernes 4 de marzo se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del ex delantero de Nacional y River Plate de Argentina, que supo ser ídolo y figura de estos 2 grandes equipos cuando el fútbol del Río de la Plata era quien mandaba a nivel mundial.


Walter empezó su carrera en Central Español a los 17 años, durando apenas una temporada en el conjunto palermitano, ya que su brillante actuación lo llevó a ser fichado por Nacional, donde supo ganar varios títulos es su primera etapa que duró casi 4 años. Con los albos logró ser campeón uruguayo en 2 oportunidades además de ganar otros torneos locales, y gracias a su buen rendimiento fue citado a la selección uruguaya, en la cual militó desde los 18 años y disputó la Copa América de 1946.




Sin embargo, pese a la idolatría ganada en el equipo tricolor, su primera etapa no acabó de la mejor manera. En un clásico disputado en 1949, le dio un golpe de puño al árbitro luego que este cobrara un penal a favor de Peñarol, lo que provocó una dura sanción en su contra que consistió en el destierro por un año del fútbol uruguayo, que terminó generando su exclusión del plantel que disputó el Mundial de 1950, cuando todos lo daban como un integrante seguro.

 


Ante esta situación, el presidente de River Plate de la vecina orilla arribó a Montevideo con la intención de ficharlo, hecho que le dio a Gómez la posibilidad de seguir su carrera en el exterior, sin saber que lo mejor estaba por venir. En el club millonario la idolatría fue aún superior a la adquirida en Nacional, logrando que el cántico “La gente ya no como por ver a Walter Gómez”, fuera repetido todos los fines de semana por los hinchas de River que debían ir temprano al Monumental.

En el club argentino estuvo 5 años, donde logró ganar 3 títulos locales, para después partir al fútbol italiano y defender al Palermo a lo largo de tres temporadas, para luego retornar a Nacional y jugar su último campeonato en nuestro país. Posteriormente viajó Colombia para defender al Deportivo Cúcuta y Once Caldas, marchándose a Venezuela para jugar su última temporada en 1964, donde a los 36 años decidió retirarse tras levantar su última copa con la camiseta del Deportivo Galicia.



Sin dudas Walter Gómez fue un jugador diferente que no pasó desapercibido por el fútbol rioplatense, y de no haber sido por aquel acto de indisciplina ocurrido tal vez por su corta edad, hoy estaríamos hablando de un campeón del mundo.

jueves, 10 de febrero de 2011

La celeste vuelve a ser Olímpica



La tan cuestionada selección de Verzeri, jugando tal vez su mejor partido en lo que va del sudamericano, logró hacer historia clasificando a los Juegos Olímpicos de Londres venciendo a la selección argentina, tomándose revancha de lo sucedido 4 años atrás cuando el combinado albiceleste nos quitó la clasificación en el último minuto.


Luego de una primera fase bastante mala donde se logró acceder con los justo a la segunda fase, la selección uruguaya sacó a relucir toda su categoría en el hexagonal final, y en los partidos que eran realmente decisivos tuvo la jerarquía necesaria para salir bien parada, e ir logrando de esa forma las metas que estaban planteadas para llegar a la última fecha con una chance inmejorable de quedarse con el título, hecho que no sucede desde hace 30 años.

Sobre el partido hay varias cosas para resaltar, como el rendimiento en general del equipo a pesar de las numerosas bajas, que supo controlar muy bien el ataque del conjunto argentino, y que dominó el encuentro a lo largo de todo el partido, hecho que en la primera fase estuvo lejos de ocurrir cuando ambas selecciones se enfrentaron en el debut, lo que marca que hubo un crecimiento importante en el rendimiento de nuestro combinado, que de a poco ha ido incrementando su nivel de juego.



Esta vez la defensa celeste fue impenetrable y prácticamente no le permitió al arquero entrar en contacto con la pelota, mientras que a la hora de atacar los volantes charrúas estuvieron intratables, sobre todo en el segundo tiempo cuando Uruguay se decidió a buscar la victoria, logrando doblegar en muchas ocasiones a la última línea argentina, para que el jugador de Central, Matías Vecino, aprovechara una de esas oportunidades para depositar a Uruguay en los Juegos Olímpicos con un verdadero golazo.

 
De esta forma esta selección logró el objetivo que no pudo conseguir la generación de Suárez y Cavani entre otros, y le permitirá a la celeste decir presente en las Olimpíadas tras 84 años.

 

De todos modos la historia no termina acá, ya que el próximo sábado la selección uruguaya tendrá una oportunidad inmejorable de quedarse con el título sudamericano juvenil cuando enfrente a Brasil, donde un empate bastará para que los pibes celestes rompan la racha de 30 años de sequía y traigan una nueva copa para nuestro país.

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