martes, 28 de junio de 2011

Hace 17 años mataban a Escobar

Esta semana se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del futbolista colombiano Andrés Escobar, quien murió abatido a tiros por algunos compatriotas que no le perdonaron un autogol convertido en el Mundial de Estados Unidos.

Andrés jugaba en la posición de zaguero central y tuvo la posibilidad de debutar en primera división en 1987 a los 20 años de edad, defendiendo los colores del Atlético Nacional de Medellín, que en definitiva sería el único club que defendería en su corta carrera deportiva.

Muy temprano comenzó a destacarse gracias a su gran talento, que lo llevó a ser convocado a la selección colombia apenas un año después de su debut, donde comenzó con el pie derecho anotando un gol ante Inglaterra en el mítico estadio Wembley, que a la postre significó el empate y que hasta el día de hoy se mantiene como el único gol de Colombia anotado en el país británico.


En 1989 Escobar logró salir campeón de la Copa Libertadores con el Atlético Nacional, siendo este un hecho histórico ya que fue la primera vez que un equipo colombiano ganaba este certamen. Un año más tarde ganó la copa Interamericana, en un momento donde su rendimiento seguía creciendo y se transformaba en titular indiscutible tanto de su club como de la selección.

En 1990 formó parte del plantel colombiano que disputó el Mundial de Italia, que en ese momento era el segundo de la historia del país cafetero. En el mismo Escobar fue titular y logró junto a su equipo avanzar a octavos de final, aunque su selección fue eliminada en octavos de final ante Camerún. Hasta el día de hoy esa fue la mejor actuación de Colombia en una Copa del Mundo.

Cuatro años mas tarde Andrés tendría revancha siendo convocado nuevamente a su selección nacional, en ese caso para participar en el Mundial de Estados Unidos, donde para desgracia suya cometió un error que para algunos aficionados cafeteros resultó imperdonable.
Escobar partió al país norteamericano con 27 años y toda la ilusión a cuestas que le había generado la gran preparación de su selección, ya que en las eliminatorias había realizado una gran campaña registrando incluso una goleada histórica, tras vencer 5 a 0 al combinado argentino en el Monumental.

En la Copa del Mundo Colombia integró el Grupo A junto la selección local, Rumania y Suiza, quedando eliminada en la primera fase. En el segundo partido, ante Estados Unidos, Escobar convirtió un gol en su propio arco, que significaría el primero de los dos goles anotados por el conjunto norteamericano que terminó ganando el partido. Esa derrota provocó la pronta eliminación de su selección.
Este error no pasó desapercibido para algunos fanáticos colombianos, y el 2 de julio cuando el zaguero salía de una discoteca fue increpado por algunos individuos que le echaron en cara el error. Cuando Escobar intentó hacerse respetar, uno de ellos sacó un arma de fuego y le efectuó seis disparos que terminaron costándole la vida.

viernes, 27 de mayo de 2011

Recordamos el “Gol de la Valija”

Este viernes 27 de mayo se cumple un nuevo aniversario de una de las historias más polémicas que nos regala el fútbol uruguayo, que tuvo como protagonistas a los 2 equipos grandes de nuestro país, nada menos que en la definición de un torneo local.

Corría el año 1934, cuando el destino quiso que Peñarol y Nacional se vieran las caras por la final del campeonato uruguayo del año anterior, cuya definición había quedado pendiente ya que ambos equipos habían igualado en la primera posición.

El partido transcurría con una paridad absoluta, hasta que a los 25 minutos del segundo tiempo cuando el marcador permanecía inmóvil, uno de los delanteros del equipo aurinegro remató cruzado y por bajo un balón que se fue apenas desviado. Pero cuando se suponía que el peligro se diluía, la pelota golpeó la valija del kinesiólogo de Nacional que se encontraba al borde de la línea de fondo y cerca de uno de los palos, y regresó al campo de juego desatando la polémica: El árbitro (Teléforo Rodríguez) no sancionó el saque de arco dejando seguir la jugada, que culminó con un gol de Peñarol que dio rienda suelta al escándalo.

En ese momento, tras la validación de un gol viciado de nulidad, los jugadores tricolores se abalanzaron sobre el árbitro con enérgicas protestas, que derivaron en la expulsión de tres futbolistas entre los cuales se encontraba el capitán José Nasazzi.

El árbitro del encuentro, un tanto atormentado por lo sucedido, decidió marcharse al vestuario y no seguir dirigiendo, por lo que el partido quedó trunco. Ante esto, la decisión de cómo se definía el campeonato quedó en manos de los dirigentes de la AUF, quienes 2 meses después decidieron que el partido se reanudara el 25 de agosto invalidando el gol y anulando una de las expulsiones, por lo que Nacional debió salir al campo de juego con 2 futbolistas menos.


Aquel clásico se lo recuerda como el del “9 contra 11”, ya que los tricolores lograron aguantar el resultado con dos hombres menos en lo que quedaba del encuentro mas el tiempo del alargue. Como consecuencia debió disputarse un nuevo partido en septiembre que volvió a finalizar sin goles, por lo que hizo falta una tercera final que jugada 2 meses mas tarde, que culminó en victoria tricolor por 3 tantos contra 2 gracias a tres anotaciones del “manco” Castro, que terminó dándole a Nacional lo que fue el campeonato más largo de la historia del fútbol uruguayo.

martes, 24 de mayo de 2011

Hace 110 años nacía el Mariscal

Este martes 24 de mayo se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de José Nasazzi, uno de los más grandes referentes de la historia fútbol uruguayo, que lideró a la celeste a escribir sus primeras páginas de gloria en las primeras décadas del siglo XX.

El Mariscal comenzó su carrera en el desaparecido club Lito de Montevideo, del cual se marchó al cabo de 2 temporadas para jugar en Bella Vista, donde se convirtió en una verdadera leyenda tras defender la camiseta papal a lo largo de 11 años. En ese período de tiempo, si bien Nasazzi no logró que su equipo terminara con la hegemonía de los equipos grandes en el torneo local, tuvo grandes actuaciones que lo llevaron a ser convocado a la selección uruguaya, donde portando la cinta de capitán se transformó en un ídolo eterno del pueblo oriental.


En 1923 conquistó su primera Copa América, mientras que un año mas tarde en los Juegos Olímpicos de París ganó la medalla de oro, que al mismo tiempo significaba el título de campeón del mundo para la selección vencedora. Ese hecho se repitió 4 años mas tarde en Ámsterdam, donde Nasazzi volvió a capitanear a los celestes que demostraron que lo ocurrido en Francia no fue casualidad, y que el fútbol uruguayo comenzaba a ser potencia a nivel mundial.

En 1930, en la aparición de la Copa del Mundo, el Mariscal volvió a portar la cinta de capitán de un equipo que de local tenía la obligación de ratificar todo lo bueno hecho en el exterior. Y como no podía ser de otra manera, la celeste no defraudó y de la mano de Nasazzi se quedó con uno de los títulos más importantes que ha ganado el fútbol de nuestro país. 

Pese a que Uruguay no se presentó en el Mundial de Italia en 1934, el capitán siguió defendiendo a la selección hasta 1936, ya que la Copa América iba ganando cada vez más prestigio. Y fue en 1935 cuando Nasazzi obtuvo su último título jugando para el combinado uruguayo, cuando en Perú alzó su cuarto torneo continental.

En ese momento el Mariscal ya se encontraba en Nacional, club por el cual firmó en 1933 y donde se sacó las ganas de ser campeón uruguayo, hecho que logró en sus 2 primeras temporadas, logrando terminar de meterse al pueblo tricolor en el bolsillo, que ya lo idolatraba por sus conquistas con la selección uruguaya.

En 1937 colgó sus botines luego de jugar su último campeonato defendiendo los colores de Nacional, retirándose en ese momento como el ídolo más grande del fútbol uruguayo. Con el paso de los años numerosos homenajes le fueron realizados, destacándose el llevado a cabo por Bella Vista que decidió darle su nombre al escenario deportivo donde oficia de local en el campeonato uruguayo.

Hoy, casi 43 años después de su fallecimiento, el gran Mariscal sigue más vivo que nunca en el corazón del pueblo uruguayo, que a pesar del paso del tiempo ha impedido que su figura quede en el olvido.

lunes, 16 de mayo de 2011

Se cumplió un nuevo aniversario de la Tragedia de Valley Parade



El pasado 11 de mayo no se vivió como un día más en la ciudad inglesa Bradford, ya que los seguidores del equipo que representa esa localidad en el fútbol británico, recordaron una vez más lo que fue la tarde más gris en la historia de la institución.



El hecho tuvo lugar en el estadio Valley Parade cuando en 1985 se enfrentaban el Bradford City y el Lincoln City, en un encuentro válido por la tercera división del fútbol inglés, que una vez finalizado difícilmente hubiese tenido repercusión en los diarios de no haber ocurrido lo que lamentablemente ocurrió.



Cuando faltaban pocos minutos para que finalizara el primer tiempo, aparentemente a causa de un cigarrillo mal apagado, la tribuna principal del estadio, que estaba conformada por tablones ya que no se modificaba desde 1908, comenzó a incendiarse, lo que provocó que el árbitro parara el partido a tres minutos del descanso, permitiéndole a los aficionados ingresar a la cancha para poder salvar sus vidas.



Sin embargo, no todos pudieron hacerlo. Hubo unos cuantos hinchas que hicieron lo lógico, intentaron escapar por la puerta de ingreso, encontrándose con que las mismas estaban cerradas para evitar la entrada de aquellas personas que no querían pagar. Cuando se percataron del hecho ya era tarde para retroceder, ya que el fuego se apoderó rápidamente de toda la tribuna, por lo que quedaron atrapados entre las llamas que provocaron la muerte de 56 personas dejando un saldo de 265 heridos.


De esa manera lo que se suponía que debía una fiesta por el ascenso conseguido por el Bradford el fin de semana anterior, pasó a ser la tarde más trágica de la historia del modesto club inglés, que tuvo como consuelo que el hecho sirvió para que finalmente las autoridades británicas decidieran la aplicación de una nueva legislación, que combatiera la inseguridad y los actos vandálicos en escenarios deportivos, aunque las medidas tomadas en ese momento se pusieron en práctica tres años mas tarde después de la recordada Tragedia de Hillsborough.




Hoy, 26 años después de aquel fatídico día, en el remodelado estadio de Bradford se encuentra un escultura junto a una placa con el nombre de todas las víctimas del siniestro, que intentan no dejar en el olvido a aquellas personas que perdieron la vida en una de las mas grandes tragedias que se hayan visto en un estadio de fútbol.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Recordamos la “Tragedia de Superga”


Este miércoles 4 de mayo se cumple un nuevo aniversario de un hecho que puede haber incidido en la historia de nuestro principal deporte, ya que se recuerda como el avión que transportaba el plantel completo del Torino se estrellaba cuando se dirigía a Italia, provocando la muerte de todos sus ocupantes.

Corría el año 1949, cuando el equipo italiano se dirigía de regreso a su país luego de haber concurrido a Portugal a disputar un amistoso ante el Benfica, como motivo de homenaje al capitán del conjunto portugués que le decía adiós a la práctica del fútbol. Fue entonces cuando muy cerca de Turín la aeronave que transportaba al plantel italiano junto a periodistas y dirigentes, se precipitó al suelo estrellándose contra un muro en la parte posterior de la Basílica de Superga, provocando la muerte de los 31 pasajeros que se encontraban a bordo.

Ese accidente aéreo no solo acabó con la vida de un plantel entero sino con la hegemonía del equipo granate en la Liga Italiana, que ese mismo año se había quedado con el Scudetto por quinto año consecutivo, siendo considerado uno de los mejores equipos del mundo del momento.

A partir de ahí, el club ya no pudo volver a ser el mismo. Pronto perdió la categoría que recuperaría 10 años mas tarde, y tardó 27 años en volver a consagrarse campeón italiano, lográndolo recién en 1976, que en definitiva sería la última temporada donde el Torino se quedaría con el título local.

Mas allá de todos los perjuicios que le trajo este accidente al equipo de Turín, la tragedia puede haber incidido perfectamente en la historia de la selección italiana y por que no en la historia de los Mundiales, ya que un año después del siniestro se disputó el Mundial de Brasil, donde el combinado italiano se vio obligado a concurrir con un equipo alternativo, ya que 10 de los jugadores fallecidos integraban el equipo titular de su selección nacional, entre los cuales se destaca el capitán de la misma Valentino Mazzola.

El día del funeral más de medio millón de personas se hizo presente en la plaza principal de Turín para despedir a los jugadores, y como motivo de homenaje se colocó en el lugar del accidente una lápida que intenta recordar al mejor equipo que alguna vez supo tener el Torino, y que perfectamente podría haber cambiado la historia de no haber sufrido aquel trágico accidente.


miércoles, 27 de abril de 2011

Hace 75 años nacía el “Tito” Gonçálves



Este miércoles 27 de abril el ex capitán de Peñarol celebró un nuevo aniversario de vida, por lo que decidimos repasar su trayectoria que lo tiene como uno de los jugadores más ganadores de la historia del fútbol uruguayo, y como uno de los ídolos más importantes del club aurinegro.

Néstor defendió únicamente la camiseta de Peñarol en sus 14 años de trayectoria, algo que es muy difícil de imaginar en los tiempos modernos, sobre todo en equipos de nuestro continente. Fueron justo esos 14 años los más gloriosos de la historia de la institución carbonera, teniendo en cuenta que un año después del arribo del “Tito” comenzó a gestarse el primer quinquenio, y en la siguiente década Peñarol comenzó a dominar en el plano continental.

El artiguense llegó a Montevideo para jugar en el conjunto aurinegro en el año 1957, convirtiéndose rápidamente en un miembro esencial del primer equipo, lo que le valió para colocarse la cinta de capitán en los primeros años de su carrera, portándola hasta el día de su retiro. En total supo ganar un total de 9 campeonatos uruguayos, que se suman a los títulos internacionales que supo ganar en los años 60.

En esa década, tal vez la más exitosa del club carbonero, el “Tito” lideró a Peñarol capitaneando a un equipo que supo quedarse con las primeras 2 Libertadores y la segunda Intercontinental, hechos que se repetirían unos años mas tarde para que Gonçálves se convirtiera en el jugador mas ganador de la historia del club, tras alzar su tercera Libertadores y su segunda Intercontinental.

En el año 1987 su hijo le dio la posibilidad de entrar nuevamente en la historia de nuestro principal torneo internacional, ya que al ganar la Copa Libertadotes con Peñarol se convirtieron en los únicos jugadores que se consagraron campeones siendo padres e hijos, hecho que solo se repitió recién en 2007 y 2009, cuando Morel Rodríguez y Sebastián Verón levantaron el trofeo como lo habían hecho sus padres.

El “Tito” también supo ser capitán de la selección uruguaya, con la cual participó en los Mundiales de Chile en 1962 e Inglaterra en 1966, aunque lamentablemente en su pasaje por el combinado charrúa el éxito no estuvo de su lado. De todos modos, ese hecho no empaña en absoluto su excelente trayectoria que lo tiene como uno de los jugadores mas ganadores de nuestro país, y como ídolo eterno del Club Atlético Peñarol.

jueves, 14 de abril de 2011

Se cumplen 22 años de la Tragedia de Hillsborough



Este viernes 15 de abril se cumple un nuevo aniversario de una de las tardes más trágicas que le tocó vivir al fútbol inglés y en especial a los hinchas del Liverpool, que sirvió para que se diera el puntapié inicial en la lucha contra los Hooligans.

El hecho tuvo lugar en el estadio de Hillsborough ubicado en la ciudad de Sheffield, cuando el Nottingham Forest y el Liverpool disputaban un partido válido por la semifinal de la FA Cup, buscando un lugar en la final del torneo más antiguo del mundo.


Lo cierto es que el Liverpool llevó una multitud a Sheffield, más gente aún de lo que podía albergar la tribuna popular asignada a sus seguidores, lo que provocó una superpoblación en la cabecera de un estadio que no contaba con los requisitos mínimos de seguridad, ya que no presentaba muchas mejoras desde su inauguración allá por 1899.
A falta de 15 minutos para que comenzara el partido ya podía percibirse un clima extraño en la tribuna del equipo rojo, que en ese momento ya se encontraba repleta y con mucha gente que aguardaba ingresar a la misma. Sin embargo, pese a que la cabecera estaba totalmente colmada la policía no cerró las puertas de ingreso, hecho que provocó que la tragedia fuera inevitable.

El partido comenzó, pero cuando corrían 7 minutos debió ser interrumpido, ya que los hinchas que seguían ingresando provocaron que quienes se encontraban dentro del estadio comenzaran una verdadera lucha de supervivencia, teniendo en cuenta que algunos comenzaban a ser aplastados y otros apretados contra el tejido que los separaba del terreno de juego, corriendo el riesgo de morir asfixiados.


Para colmo la policía impidió que se abrieran las puertas que daban acceso a la cancha desde la tribuna, pensando más en evitar una invasión que en la integridad física de los espectadores. De todos modos la cancha se pobló de gente, ya que algunos lograron pasar por encima del tejido logrando salvar sus vidas, hecho que no lograron 96 hinchas del Liverpool que fallecieron a causa de asfixia, o simplemente aplastados contra las vallas de la tribuna.
A pesar de que este acontecimiento no fue provocado directamente por hechos violentos, el mismo sirvió para que de una vez por todas se tomaran medidas que dieran absoluta seguridad en los espectáculos deportivos, como la quita de los alambrados, la obligación de que todos los espectadores permanecieran sentados, la incorporación de cámaras de seguridad y el aumento del precio de las entradas, que ayudaron enormemente en la erradicación de los violentos de las canchas inglesas.


22 años después esta tragedia, que para muchos es la más grande del fútbol inglés, lejos está de ser olvidada por los aficionados del Liverpool, que año a año les rinden homenaje a las víctimas en el estadio de Anfield, donde se encuentra un muro de mármol con la inscripción del nombre da cada uno de los hinchas que perdieron sus vidas, en un hecho que perfectamente se pudo haber evitado.

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