lunes, 19 de julio de 2010

Bienvenidos al fútbol uruguayo


Se nos fue el Mundial de Sudáfrica y atrás quedaron todas las cosas que adornaron la Copa del Mundo, como los maravillosos estadios, la polémica Jabulani, las molestas vuvuzelas, los fixtures, las pencas, y en especial la pasión que unió a todo el pueblo uruguayo para alentar a la celeste.

Ahora debemos volver a nuestra dura realidad y mentalizarnos en el torneo local, un fútbol que de profesional solo tiene el nombre y que con el paso del tiempo los problemas económicos lo alejan cada vez más del primer mundo. Un fútbol cuya organización e infraestructura distan mucho de lo que pudimos apreciar en la Copa del Mundo, y que cada vez se desprende más rápido de sus jóvenes talentos, pero que sin embargo sigue despertando la misma pasión de siempre en cada uno de los hinchas.

Sin dudas costará ver los sábados por la mañana partidos como Rentistas-La Luz o Rocha-Juventud en campos de juego totalmente venidos a menos, cuando un mes atrás los sábados a la misma hora podíamos observar encuentros de la talla de un Argentina-Alemania o un Uruguay-Corea del Sur, pero como dice Kesman “es lo que hay valor”, por lo que deberemos volver a acostumbrarnos a lo nuestro, que por otra parte es lo que nos llevó a ser los cuartos de mundo.
Sin embargo, lamentablemente el hecho que Uruguay sea el cuarto del mundo como dicen los números, no significa que se tenga la cuarta mejor liga, ni que el nivel de nuestro campeonato solo sea superado por otros 3. Esa posición en el Mundial habla del nivel de nuestros jugadores, que en la mayoría de los casos hace rato emigraron al exterior potenciando otras ligas, dejando a nuestros equipos con escasas posibilidades de volver a triunfar a nivel internacional.

De todas maneras hay cosas positivas para resaltar acerca de lo que viviremos en nuestras canchas a partir de agosto, en comparación con lo que vimos en el Mundial sudafricano, ya que seguramente la pelota Penalty no se moverá como la Jabulani, y nuestros oídos podrán descansar de las molestas vuvuzelas.

jueves, 15 de julio de 2010

Hace 80 años comenzaba a escribirse la historia



Esta semana nos propusimos repasar el inicio de las Copas del Mundo, ya que el pasado martes 13 de julio se cumplió un nuevo aniversario del partido inaugural del Mundial de 1930, donde por otra parte se convirtió el primer gol mundialista en un escenario que hace décadas pasó a la historia.

Los equipos encargados de poner en marcha el torneo más importante del planeta, que en esa oportunidad se llevó a cabo en Montevideo, fueron nada más y nada menos que Francia y México, 2 rivales que supo enfrentar Uruguay en Sudáfrica buscando la clasificación a octavos de final.

El encuentro, que no pudo jugarse en el Estadio Centenario como estaba previsto, debido a que su construcción aún no había finalizado, debió disputarse en el estadio de la Estación Pocitos que en aquel momento pertenecía a Peñarol, donde el seleccionado europeo se impuso por 4 tantos contra 1.
Con el paso de los años el avance de la ciudad sepultó el campo de juego, dejando bajo las calles y los nuevos edificios una historia que hace unos años el arquitecto Enrique Benech se propuso desenterrar, lográndolo gracias al testimonio de un testigo de aquel encuentro, sumado a un minucioso trabajo de superposición de planos de aquella época y de la actualidad.

Durante mucho tiempo se sostuvo que la cancha estaba ubicada en la intersección de las calles Rivera y Soca extendida hacia el norte, pero la investigación de Benech demostró que esa teoría era errónea, encontrando además la ubicación exacta de los arcos y el circulo central, lo que le permitió posteriormente determinar con exactitud el lugar donde se convirtió el primer gol mundialista.
El mismo fue anotado por el delantero francés Lucien Laurent a los 19 minutos del primer tiempo, en el arco que hoy estaría ubicado sobre la calle Coronel Alegre, entre Charrúa y Silvestre Blanco, donde hoy en día solo queda una estructura que recuerda el legendario arco, al igual que un pequeño poste sobre la esquina de Coronel Alegre y Charrúa, lugar exacto donde se ubicaba la mitad de la cancha.

De esta manera gracias al trabajo del arquitecto Benech el fútbol recuperó el lugar físico donde se gritó el primer gol, y por si fuera poco se sabe exactamente donde se dio el puntapié inicial del torneo más apasionante del mundo.

martes, 13 de julio de 2010

Un goleador de ORO


En un Mundial que se encargó de romper muchas estadísticas, Diego Forlán no estuvo ajeno a eso y se convirtió en el primer jugador uruguayo en culminar entre los goleadores del torneo, y por si fuera poco trajo a nuestro país el primer Balón de Oro que premia al mejor futbolista de la Copa del Mundo, emparejando el historial entre Europa y Sudamérica en 4 trofeos por continente.

Si algo le faltaba a la carrera del delantero del Atlético de Madrid, luego de haber obtenido dos Botines de Oro en Europa y haber sido el héroe del equipo colchonero que conquistó la Europe League la pasada temporada, era ser distinguido como el mejor jugador de un Mundial formando parte de una selecta lista que integran futbolistas como Zidane, Ronaldo, Romario y el propio Maradona.

Y si algo le faltaba al fútbol uruguayo y en especial a la selección que ha sabido ganar absolutamente todo, era tener en sus filas a uno de los goleadores Mundialistas que a su vez fue el de más alto rendimiento del torneo, para demostrarle al mundo que nuestro fútbol no estaba muerto, y para dejar en claro que a pesar de las diferencias económicas existentes entre el continente europeo y el sudamericano, los mejores jugadores se siguen formando en nuestra tierra.

Por este motivo el premio no solo fue celebrado en Uruguay, sino en todos los países vecinos que a través de sus medios de comunicación, hicieron saber su felicidad por semejante distinción a un jugador que culminó el torneo no solo representando a la celeste, sino a todo un continente.

Seguramente la historia de Diego Forlán con la selección uruguaya no culmine acá, ya que con sus 5 goles en Sudáfrica alcanzó un total de 29 anotaciones con la camiseta celeste quedando a solo 2 del máximo goleador de Uruguay Héctor Scarone, cuando apenas supera los 31 años de edad restándole aún muchos partidos por jugar, por lo que es esperable que el mejor jugador del Mundial siga rompiendo records, y a la brevedad se convierta en el máximo anotador de la selección uruguaya.

lunes, 12 de julio de 2010

Supieron Cumplir

Finalmente terminó el Mundial para la selección uruguaya, y lamentablemente no culminó de la mejor manera, ya que esta vez por errores propios se dejó escapar una oportunidad inmejorable de subirse al podio después de 60 años.

Nuevamente fue Alemania quien se encargó de dejar a Uruguay en el cuarto puesto, al igual que sucedió en la última ocasión en que la celeste se metió entre los 4 mejores, allá por la Copa del Mundo de México 70 donde los germanos se impusieron por un tanto contra cero.

De todas maneras, más allá de la derrota en este último partido se puede decir que el balance de la participación de Uruguay en este Mundial es altamente positivo, y lo que hace 40 años se tomó como un fracaso hoy se celebra como algo histórico que le devolvió el prestigio perdido a un fútbol que demostró que no estaba muerto.


Por suerte son muchas las cosas positivas que se pueden resaltar en esta selección, que gracias a un proceso largo y serio se colocó entre las mejores del planeta y registró la mejor ubicación de un equipo sudamericano en este certamen.

Entre ellas se destacan las actuaciones de jugadores jóvenes que tienen un largo camino por recorrer con la celeste, como los casos de Suárez, Cavani, Fucile, Godín y el propio Muslera, que mucho tuvieron que ver con la notable campaña de la selección y nos entusiasman a todos a la hora de pensar en las próximas competencias internacionales.

Otro hecho trascendente para resaltar es la cuota goleadora que aportó Diego Forlán, que lo llevó a colocarse entre los máximos anotadores del torneo a la espera de lo que acontezca en la final, ya que de no convertir ni Villa ni Sneijer se habrá convertido en el primer jugador uruguayo en la historia en culminar como goleador de un Mundial. Por otra parte, el notable rendimiento del hombre del Atlético de Madrid le valió para integrar la lista de los 10 mejores jugadores de la Copa del Mundo hecha por FIFA, lo que también es motivo de orgullo para todos los uruguayos.


Por último cabe reconocer la entrega de todo el equipo, esa que metió a Uruguay en semifinales y que hizo dignas las dos últimas derrotas, donde se peleó hasta el final y el estado físico de algunos jugadores nos jugó una mala pasada.

Ahora habrá que esperar 47 meses (si todo sale bien) para volver a ver a la celeste en la Copa del Mundo, donde será muy difícil volver a repetir una actuación como la de este año, por lo que se deberá apostar por la continuidad de este proceso que demostró con creces que es el camino a seguir.

miércoles, 7 de julio de 2010

Gracias por el fuego

Recibimos y publicamos...

Um pequeno comentário sobre a Copa e, mais precisamente sobre o país que, há muito, escolhi para torcer, o Uruguai:

Hoje quem merecia ir para a final era a Celeste.
Foi emocionante ver o que aconteceu no jogo passado, contra Ghana e no jogo de hoje.
O uruguai tem que ensinar ao Brasil a cair em pé, "peleando" até o último suspiro.
A entrega, essa luta até o final, o coração colocado em campo, a representação de um país, muito mais do que o futebol de um país.
É por conta disso que muitos gaúchos, como eu, sempre se identificaram muito mais com a seleção uruguaia do que com a brasileira.
Isso não nos faz menos brasileiros, como pensam alguns, mas carregamos um certo sangue charrua, um orgulho de pertencer a um cantinho do mundo que fazemos ter a nossa cara.
Sei, sei que isso é futebol, mas o futebol também serve para levantar a nossa auto-estima e nos dar momentos de alegria, como vimos por aqui.
Aproveito agora, após a derrota, para não parecer ser oportunista, como alguns conhecidos e para reafirmar o sentimento de orgulho, a alegria de ver a manifestação de pessoas de todas as idades nas ruas, carregando suas bandeiras e, com ela, o orgulho uruguaio, um orgulho que parecia um pouco esquecido, mas que apareceu com toda a força.

Abraço e "vamo arriba La Celeste", orgulho das Américas!

Daniel Facco

PS: Temos muito mais da garra de um "Ruso Perez" ou "Arevalo Ríos" que da irresponsabilidade e falta de comprometimento de um "Robinho" ou "Luís Fabiano". Acreditar no improvável é típico também de nós, alguns torcedores gremistas, que, no Brasil, somos caracterizados por ter "alma castelhana", "espírito copeiro" e "garra charrua". O Uruguai me emocionou como o Grêmio nessa Copa e, quem me conhece sabe que isso nao é pouco...

Holanda nos despertó del sueño

Lamentablemente se dio la lógica y Holanda, confirmando su favoritismo, terminó con la esperanza uruguaya de alcanzar la gloria por tercera vez en su historia.

De todas maneras se puede decir que la celeste cumplió con creces las expectativas que se tenían en esta Copa del Mundo, y dejó en alto el prestigio del fútbol uruguayo, que como en los viejos tiempos terminó dando la cara por un continente sudamericano que comenzó con todo, y acabará viendo como la copa se va nuevamente para Europa.

En cuanto al partido, por más que duela hay que reconocer que el rival fue superior y se quedó merecidamente con la victoria, más allá de los posibles errores arbitrales como los que permitieron las 2 primeras conquistas holandesas en forma ilícita, ya que el primer gol llegó tras una clara falta de Van Vommel sobre Gargano, y el segundo luego de sacar ventaja de una posición adelantada de Van Persie.

Sin embargo, pese a haber sido superior y contar con mejores individualidades, la selección europea no la tuvo fácil, y el partido culminó como enorgullece al pueblo uruguayo, con más garra que fútbol y con los 11 celestes volcados al ataque buscando una hazaña que lamentablemente no llegó, haciendo transpirar a más de un holandés que pensó que el encuentro iba a ser un simple trámite.
Cómo era previsible el cansancio acumulado y las ausencias se sintieron, sobre todo las de Fucile y Suárez. El hombre del Porto se extrañó teniendo en cuenta que el sector izquierdo fue el más flojo de la defensa, donde Robben complicó durante gran parte del partido a Cáceres. Y la baja del jugador del Ajax fue importante debido al respeto que se ganó por el fútbol holandés y por lo que significó para esta selección, ya que gracias a sus goles a lo largo del Mundial, Uruguay se pudo meter entre los mejores 4 del mundo.

Por suerte hay poco tiempo para lamentarse, ya que el sábado se tendrá una especie de revancha, donde se intentará conseguir un tercer puesto que sería histórico, teniendo en cuenta que la selección uruguaya nunca pudo conseguir esa ubicación en toda la historia de los campeonatos del mundo.

domingo, 4 de julio de 2010

Uruguay es una “Locura”


Una genialidad de Abreu le puso fin al interminable sufrimiento del viernes, y clasificó a Uruguay a las semifinales de la Copa del Mundo, luego que pasaran 40 años de aquel histórico cuarto puesto del Mundial de México 70.

Una vez más cuando todos nos daban por muertos y parecía que el pésimo árbitro portugués lograba su cometido de “sacarnos” el partido, apareció ese momento mágico que han sabido tener los equipos uruguayos y se logró revertir la situación. En este caso se dio sobre el final del partido, cuando el goleador rival no tuvo la jerarquía necesaria a la hora de ejecutar el penal más importante de su vida, y le permitió a la celeste definir la clasificación desde los 12 pasos.

“El loco la pica” pensó el país entero cuando vio a Abreu tomar la pelota y dirigirse al punto de penal para realizar la última ejecución uruguaya. Y así lo hizo, al igual que contra Brasil en la Copa América y en la gran mayoría de los clubes que defendió, definió con la clase que lo caracteriza y casi sin ponerse nervioso la mandó al fondo del arco y desató la locura en un país que hace años no sabía de hazañas.

En esta ocasión no sería justo destacar la actuación de un jugador en particular, ya que el rendimiento de todo el equipo fue muy parejo, y el esfuerzo realizado durante los 120 minutos ante un rival que físicamente era superior, fue digno de un grupo de jugadores que merecía llevarse el partido como finalmente se dio.


Es que no solo se luchó contra los 11 ghaneses, sino también contra el colegiado portugués Olegario Benquerenca, que por momentos parecía un africano más dispuesto a que la actuación del continente anfitrión se salvara con la clasificación de Ghana, y eso sin dudas le da un sabor especial a este histórico triunfo que por quinta vez en la historia, pone a Uruguay entre los 4 mejores del mundo.

Ahora se viene Holanda, quizás el rival más difícil que nos ha tocado enfrentar en la Copa del Mundo, y para colmo lo haremos con la baja de tres jugadores que han demostrado ser muy importantes en lo que va del torneo. La ausencia más significativa sin dudas será la de Luís Suárez, un jugador que se ganó el respeto de toda la afición holandesa luego de haber finalizado en lo más alto de la tabla de goleadores de la su liga local.

De todos modos no hay que bajar los brazos ni dar el partido por perdido, porque si de algo sabe esta selección y en especial la camiseta celeste, es de victorias hazañosas.

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